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Salud auditiva infantil: 10 errores comunes que pueden afectar a tus hijos

Salud auditiva infantil: 10 errores comunes que pueden afectar a tus hijos
Salud auditiva infantil: 10 errores comunes que pueden afectar a tus hijos

La salud auditiva infantil influye directamente en el desarrollo del lenguaje, el aprendizaje escolar y la forma en que los niños interactúan con su entorno. Durante los primeros años, el cerebro recibe continuamente información a través de los sonidos. Por ello, algunas costumbres que parecen inofensivas pueden causar molestias, favorecer problemas en el oído o retrasar la identificación de una dificultad auditiva.

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1. Usar bastoncillos para limpiar el interior del oído

Uno de los errores más habituales consiste en introducir hisopos, bastoncillos u otros objetos dentro del conducto auditivo. El cerumen protege la piel del oído y normalmente se desplaza hacia el exterior de forma natural. Al introducir un objeto, los padres pueden empujar la cera hacia zonas más profundas, irritar el conducto o provocar una lesión.

Salud auditiva infantil: 10 errores comunes que pueden afectar a tus hijos
Salud auditiva infantil: 10 errores comunes que pueden afectar a tus hijos

Para cuidar la salud auditiva infantil, limpia únicamente la zona externa de la oreja con una tela suave. Si observas acumulación de cerumen, secreción, dolor o sensación de oído bloqueado, evita intentar retirarlo por cuenta propia y solicita una revisión profesional.

2. Restar importancia a las infecciones recurrentes

La otitis aparece con mucha frecuencia durante la infancia. EsSalud señala que entre el 60 % y el 80 % de los niños presenta al menos un episodio de otitis media aguda antes de cumplir cuatro años.

Una infección ocasional puede evolucionar favorablemente con la atención adecuada. Sin embargo, cuando los episodios se repiten, conviene llevar un registro y comentarlo con el profesional de salud. También presta atención si después de una infección el niño pide que repitan las palabras, escucha la televisión a mayor volumen o parece responder menos a determinados sonidos.

3. Exponerlos constantemente a juguetes demasiado ruidosos

Algunos juguetes electrónicos emiten sonidos intensos y los niños suelen acercarlos mucho al rostro. La distancia importa porque una fuente sonora colocada junto al oído genera una exposición mayor que el mismo sonido situado lejos.

Antes de comprar un juguete sonoro, revisa si permite controlar el volumen. Asimismo, enseña al niño a no pegar parlantes, teléfonos o juguetes contra la oreja. La prevención no significa eliminar el sonido de sus juegos, sino evitar exposiciones innecesarias.

4. Descuidar la salud auditiva infantil al usar auriculares

Tablets, celulares, videojuegos y plataformas de video forman parte de la vida cotidiana de muchos niños. El problema aparece cuando utilizan auriculares a intensidad elevada durante periodos prolongados. Además, los adultos no siempre saben qué nivel de volumen está usando el menor.

Establece horarios de uso, reduce la intensidad y fomenta pausas sin auriculares. También resulta útil comprobar personalmente el volumen antes de entregar el dispositivo. De esta forma, el entretenimiento digital puede mantenerse dentro de una rutina más responsable.

5. Pensar que responder a sonidos significa escuchar perfectamente

Escuchar una puerta cerrarse, responder ante una voz fuerte o reaccionar a la música no descarta automáticamente una dificultad auditiva. Un niño puede detectar determinados sonidos y, a la vez, tener problemas para percibir algunas frecuencias o comprender palabras cuando existe ruido de fondo.

Por ese motivo, la salud auditiva infantil también requiere observar la comprensión. Si el niño pregunta constantemente “¿qué?”, mira los labios de quien habla, se acerca mucho al televisor o no responde cuando lo llaman desde otra habitación, conviene prestar atención.

Algunas señales que justifican una observación más cercana son:

  • No responde de manera constante cuando escucha su nombre.
  • Sube frecuentemente el volumen del televisor o la tablet.
  • Habla notablemente más fuerte que otros niños.
  • Presenta dificultades para adquirir nuevas palabras.
  • Pierde instrucciones cuando recibe varias indicaciones verbales.
  • Parece agotado después de clases o conversaciones prolongadas.

6. Confundir una dificultad auditiva con falta de atención

En el colegio, algunos problemas auditivos pueden parecer distracción o desinterés. Si un niño no escucha claramente una explicación, quizás tarde en responder, mire lo que hacen sus compañeros o pierda partes de una instrucción. Por eso, etiquetarlo inmediatamente como “distraído” puede ocultar una situación diferente.

Observa si su comportamiento cambia según la distancia del profesor, la cantidad de ruido del aula o el lugar donde se sienta. La salud auditiva infantil debe formar parte de la evaluación cuando aparecen dificultades persistentes de comprensión, lenguaje o rendimiento.

7. Pensar que el tamizaje neonatal elimina cualquier riesgo futuro

El tamizaje auditivo neonatal ayuda a identificar alteraciones desde las primeras etapas de vida. En el Perú, el Ministerio de Salud cuenta con una Norma Técnica de Salud para el Tamizaje Neonatal que incluye la detección de hipoacusia congénita.

Salud auditiva infantil: 10 errores comunes que pueden afectar a tus hijos
Salud auditiva infantil: 10 errores comunes que pueden afectar a tus hijos

No obstante, obtener un resultado favorable al nacer no garantiza que la audición permanecerá sin cambios durante toda la infancia. Infecciones, enfermedades, exposición excesiva al ruido y otras condiciones pueden influir posteriormente. Por ello, la observación de los padres continúa siendo importante a medida que el niño crece.

8. No protegerlos cuando el ambiente tiene demasiado ruido

Conciertos, estadios, fiestas, fuegos artificiales, obras o parlantes de gran potencia pueden generar ambientes demasiado intensos para un niño. El Ministerio del Ambiente ha señalado que el ruido puede producir molestias y efectos negativos sobre la salud.

Aumentar la distancia respecto de parlantes y fuentes sonoras ayuda a reducir la exposición. Cuando la situación lo requiere, utiliza protectores auditivos apropiados para niños. Además, evita improvisar colocando algodón u otros materiales dentro de sus oídos.

9. Automedicar cualquier dolor o molestia de oído

El dolor de oído puede aparecer por diferentes razones. Aplicar gotas, antibióticos o preparados caseros sin una indicación profesional puede dificultar la evaluación adecuada. Incluso si un medicamento ayudó durante un episodio anterior, una nueva molestia no necesariamente tiene el mismo origen.

La salud auditiva infantil requiere atención profesional cuando existe dolor persistente, fiebre, secreción, inflamación o cambios en la capacidad de escuchar. El Instituto Nacional de Salud del Niño cuenta con una guía técnica para el diagnóstico y tratamiento de la otitis media aguda, lo que refleja la necesidad de valorar estos cuadros de manera adecuada.

10. Esperar demasiado frente a cambios en el lenguaje

Algunas familias esperan pensando que el niño “hablará después” o que solamente atraviesa una etapa de distracción. Sin embargo, cuando existen señales persistentes conviene evaluar tanto el desarrollo como la audición. El Ministerio de Salud señala que una hipoacusia no detectada oportunamente puede influir en el lenguaje, la comunicación, el desarrollo cognitivo y las relaciones sociales.

Una evaluación audiológica ofrece información objetiva y permite determinar si existe alguna dificultad. Además, evita basar las decisiones únicamente en impresiones familiares o escolares.

Errores cotidianos y alternativas más seguras

Situación habitual Alternativa preventiva Señal para consultar
Introducir hisopos en el oído Limpiar únicamente la parte externa Cerumen acumulado, dolor o secreción
Mantener auriculares con volumen elevado Reducir intensidad y realizar descansos Zumbidos o dificultad después de utilizarlos
Ignorar otitis frecuentes Registrar episodios y solicitar evaluación Cambios en la respuesta auditiva
Atribuir todo a distracción Observar al niño en diferentes ambientes Dificultades persistentes en clase
Esperar que las señales desaparezcan Solicitar orientación temprana Retrasos o cambios en lenguaje y comprensión